At.cliente: (+34) 915 320 491     Whatsapp: (+34) 620 795 756
Cirio de Primera Comunión 25 cm
Se encuentra en la ficha del producto Cirio de Primera Comunión 25 cm con referencia CCOMUNION.
Este producto pertenece al tipo de producto Velas para Comunion para Celebraciones y Sacramentos | El Ángel de la familia de productos Velas sacramentales para bautismo y comunión – El Ángel.
Cirio blanco de 25 cm de altura, especialmente diseñado para acompañar la celebración de la Primera Comunión.
Presenta un formato fino y estilizado, con decoración sacramental en la zona central y una presentación sencilla y apropiada para la ceremonia.
El diseño incorpora motivos relacionados con la Eucaristía, realizados en suaves tonos azulados y rosados sobre el fondo blanco de la vela.
Su estética es discreta, permitiendo que el cirio mantenga el carácter solemne propio de la celebración.
Se presenta en estuche individual, que facilita su transporte y permite conservarlo posteriormente como recuerdo de la Primera Comunión.
Simbolismo del cirio.
La vela encendida es uno de los símbolos cristianos más reconocibles y representa a Cristo como luz que acompaña la vida del creyente.
En la Primera Comunión adquiere además un especial carácter de recuerdo, asociado al día en que el niño o la niña participa por primera vez plenamente en la celebración eucarística recibiendo la Comunión.
Decoración eucarística.
La zona central del cirio incorpora una decoración de temática sacramental en la que destaca la representación del cáliz con la Sagrada Forma, uno de los símbolos más directamente relacionados con la Eucaristía.
Los motivos se presentan mediante una composición vertical y colores suaves, manteniendo buena parte de la superficie de la vela en blanco.
De este modo se consigue un diseño limpio y fácilmente reconocible como cirio de Primera Comunión.
Formato de 25 cm.
Con sus 25 cm de altura, ofrece un tamaño manejable para niños y niñas durante la celebración.
Su cuerpo estrecho permite sujetarlo cómodamente y facilita también su colocación posterior en un portavelas adecuado si se desea conservar o volver a encender en ocasiones especiales.
Presentación.
El cirio se suministra en una caja individual de color verde, diseñada para protegerlo durante el almacenamiento y transporte.
El estuche incorpora una abertura circular que permite comprobar el contenido y una ilustración exterior de una vela, ofreciendo una presentación práctica para su entrega.
Características.
– Cirio para Primera Comunión.
– Altura: 25 cm.
– Color blanco.
– Formato fino y estilizado.
– Decoración sacramental.
– Motivos relacionados con la Eucaristía.
– Representación de cáliz y Sagrada Forma.
– Decoración en colores suaves.
– Mecha superior.
– Presentación en estuche individual.
– Fácil de transportar y conservar.
– Indicado para niños y niñas.
– Adecuado como recuerdo de la Primera Comunión.
Uso recomendado.
Especialmente indicado para la celebración de la Primera Comunión, tanto para uso individual como para parroquias y colegios que necesiten preparar cirios para grupos de niños.
Una vez finalizada la ceremonia puede conservarse en su propia caja junto con otros recuerdos de ese día.
Resumen.
Un cirio de Primera Comunión de 25 cm, sencillo, manejable y decorado con simbología eucarística.
Su formato estilizado y su presentación individual lo convierten en una opción práctica para utilizar durante la ceremonia y conservar después como recuerdo.
Las velas de comunión son uno de los elementos más significativos en la celebración de la Primera Comunión, símbolo de la luz de Cristo que ilumina la vida del niño o la niña que recibe por primera vez el sacramento de la Eucaristía. Encender esta vela es un gesto lleno de fe y esperanza, que representa el compromiso de mantener viva la presencia del Señor en el corazón.
Desde tiempos antiguos, la luz ha sido un signo de la presencia divina. En la liturgia de la Comunión, la vela adquiere un valor espiritual y emocional profundo, acompañando al niño en su encuentro con Jesús y convirtiéndose en recuerdo permanente de ese día sagrado. Por ello, las velas de comunión se cuidan con esmero tanto en su elaboración como en su diseño.
En El Ángel Arte Sacro ofrecemos una colección de velas de comunión elaboradas en cera de alta calidad, con acabados artísticos que combinan belleza y simbolismo. Cada modelo está pensado para reflejar pureza, inocencia y devoción, adaptándose a diferentes estilos: clásico, moderno o artesanal.
Los diseños más tradicionales incluyen cruces, cáliz, uvas y espigas, símbolos eucarísticos que evocan la presencia real de Cristo en la Eucaristía. También hay modelos decorados con imágenes del Buen Pastor, el Cordero Místico o la Virgen María, así como versiones más personalizadas con el nombre y la fecha de la Primera Comunión grabados o impresos sobre la cera.
Las velas pueden presentarse en color blanco, marfil o en tonos suaves, y algunas incorporan detalles dorados, plateados o en relieve. Se ofrecen tanto en formato individual como en juegos de comunión que incluyen paño, estuche o complementos a conjunto, ideales para conservar como recuerdo o regalo.
Las medidas más comunes oscilan entre 25 y 35 cm de altura, aunque también existen versiones más pequeñas para recordatorios o más grandes para ceremonias solemnes. Los modelos macizos de cera natural garantizan una combustión limpia y uniforme, mientras que las bases decoradas o con cinta de organza aportan un toque de elegancia y distinción.
Cada vela se presenta en estuche protector o caja decorativa, lista para ceremonia o para regalar. Su cuidada presentación y su elaboración artesanal hacen de ellas un recuerdo único del día de la Primera Comunión.
Más allá de su valor estético, la vela de comunión tiene un profundo sentido espiritual: recuerda que Cristo es la luz que guía el camino del creyente, y que ese día marca un paso decisivo en la vida cristiana del niño o la niña.
En El Ángel Arte Sacro seleccionamos velas de comunión elaboradas con devoción y esmero, uniendo tradición, arte y fe. Cada pieza refleja la pureza y la alegría de este sacramento, convirtiéndose en un símbolo perdurable de la unión con Cristo y la luz que acompaña toda la vida del creyente.
Artesanos Españoles del Arte Religioso en General.
Excelencia, tradición y oficio al servicio del arte sacro.
La expresión “Artesanos Españoles del Arte Religioso” abarca el conjunto de talleres, orfebres, imagineros, bordadores, pintores y pasamaneros que mantienen viva en España la gran tradición del arte sacro, heredera directa de los gremios y cofradías que durante siglos dieron forma al patrimonio devocional de Europa.
Desde los talleres de imaginería andaluza y castellana hasta los bordadores valencianos o catalanes, el arte religioso español destaca por su riqueza técnica, sentido estético y profundidad espiritual. Cada obra nace del trabajo manual de maestros especializados que dominan oficios transmitidos de generación en generación: el tallado en madera, la policromía al temple, el dorado al agua, el bordado en oro fino, la pintura devocional o la confección de ornamentos litúrgicos.
Estos artesanos producen una amplísima gama de objetos: esculturas, retablos, cuadros, bordados, vestiduras sagradas, orfebrería, pasamanería, estandartes y elementos procesionales, todos con la impronta de la escuela española, caracterizada por su realismo, dramatismo y respeto por la iconografía cristiana.
El arte religioso español, tanto en su vertiente popular como en la académica, se distingue por su armonía entre la belleza formal y el mensaje espiritual, ofreciendo piezas destinadas no solo al culto, sino también a la contemplación y a la preservación del patrimonio cultural.
En El Ángel, los Artesanos Españoles representan la columna vertebral de la producción artística religiosa, garantizando obras de autenticidad, nobleza y fidelidad al espíritu cristiano, adecuadas para templos, cofradías, coleccionistas o devoción particular. Cada pieza es un testimonio vivo del talento y la fe que definen al arte sacro español.
Visitados recientemente









