Madonna de las flores  -  Ref.: 01008322

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Este producto pertenece al tipo de producto Artículos de Virgen Porcelana | El Ángel Arte Sacro de la familia de productos Imágenes de la Virgen María | El Ángel Arte Sacro.

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  • Descripción:
    Delicada figura de la Virgen María con el Niño Jesús realizada por Lladró en porcelana de acabado brillo, representada con túnica blanca, manto en suaves tonos azulados y una composición de azucenas blancas de porcelana a sus pies.
    María aparece de pie sosteniendo al Niño entre sus brazos y dirigiendo hacia Él una mirada maternal y serena.
    El Niño descansa junto a su pecho, creando una escena íntima en la que destaca especialmente la relación entre Madre e Hijo.
    La sobriedad cromática de las figuras contrasta con el minucioso trabajo floral de la base, dando lugar a una pieza de porcelana religiosa elegante, luminosa y de gran delicadeza.
    Porcelana Lladró.
    La figura está realizada en porcelana Lladró, con el característico acabado brillante que proporciona luminosidad y profundidad a las superficies.
    El modelado suave de los rostros, las manos y los pliegues de las vestiduras se combina con una policromía muy contenida.
    Predominan el blanco, los azules muy suaves, los tonos marfil y los verdes de las hojas, creando un conjunto especialmente armonioso.
    La Virgen con el Niño.
    La composición representa a la Virgen María sosteniendo al Niño Jesús entre sus brazos.
    María inclina suavemente la cabeza hacia Él, mientras una de sus manos rodea con delicadeza la parte superior del cuerpo del Niño y la otra lo sostiene.
    Esta disposición crea una imagen de gran ternura, centrada en la maternidad de María y en el vínculo entre la Virgen y Jesús.
    Expresión maternal.
    Uno de los elementos más atractivos de la pieza es la expresión contenida de la Virgen.
    Su mirada baja se dirige hacia el Niño y el rostro presenta unos rasgos suaves, sin gestos exagerados.
    La posición de las manos refuerza la sensación de protección y cercanía, convirtiendo el abrazo en el verdadero centro emocional de la composición.
    Vestiduras blancas y azules.
    La Virgen viste una larga túnica blanca que desciende hasta la base mediante numerosos pliegues verticales.
    Sobre ella aparece un manto en tonalidades azul grisáceo muy suave, que cubre la cabeza, rodea los hombros y cae sobre los brazos.
    La combinación del blanco con el azul mantiene la iconografía mariana tradicional dentro de una estética limpia y delicada.
    Niño Jesús.
    El Niño aparece sostenido directamente por María, sin elementos que separen ambas figuras.
    Su cuerpo se apoya sobre los brazos de la Virgen, mientras la cabeza queda próxima al rostro de su Madre.
    El modelado infantil, de líneas redondeadas y suaves, mantiene la misma serenidad que caracteriza al resto de la pieza.
    Azucenas blancas.
    La base está enriquecida con una cuidada composición de azucenas blancas realizadas en porcelana, acompañadas por hojas y capullos en diferentes tonalidades verdes.
    Las flores están modeladas individualmente, con pétalos abiertos y pequeños detalles en sus centros.
    Esta ornamentación floral proporciona volumen a la parte inferior de la figura y crea un bello contraste entre la verticalidad de María y la disposición abierta de las flores.
    Simbolismo de las azucenas.
    La azucena blanca ha estado tradicionalmente vinculada en el arte cristiano a la pureza y a la Virgen María.
    Su presencia en la base no actúa únicamente como elemento decorativo, sino que refuerza visualmente el carácter mariano de la composición.
    El blanco de las flores se integra además con la túnica de María, mientras las hojas verdes aportan los principales contrastes cromáticos de la zona inferior.
    Composición vertical.
    La figura presenta una composición marcadamente vertical y estilizada.
    La larga caída de la túnica dirige la mirada desde la Virgen y el Niño hasta la ornamentación floral de la base.
    Esta proporción hace que la pieza tenga una presencia elegante sin necesitar una base excesivamente ancha, facilitando su colocación en vitrinas, consolas y muebles de exposición.
    Pieza de devoción y colección.
    Por su temática y realización, resulta adecuada tanto como imagen para devoción mariana como para formar parte de una colección de porcelana Lladró.
    Puede colocarse en un altar doméstico, una capilla privada o un espacio destacado del hogar.
    Su diseño también permite integrarla en ambientes decorativos contemporáneos gracias a la suavidad de sus colores y a la sencillez general de la composición.
    Regalo religioso.
    Es una pieza especialmente apropiada como regalo religioso de especial relevancia.
    La representación de María abrazando al Niño permite regalarla con motivo de celebraciones familiares, aniversarios, bodas, nacimientos o festividades marianas.
    También constituye una elección especialmente interesante para coleccionistas de porcelana religiosa Lladró.
    Características.
    – Imagen de la Virgen María con el Niño Jesús.
    – Modelo Madonna de las Flores.
    – Pieza de Lladró.
    – Realizada en porcelana.
    – Acabado brillo.
    – Virgen representada de pie.
    – Niño Jesús sostenido entre sus brazos.
    – Túnica blanca.
    – Manto en suaves tonos azulados.
    – Rostros de expresión serena.
    – Composición de azucenas blancas.
    – Flores realizadas en porcelana.
    – Hojas y capullos en tonalidades verdes.
    – Policromía suave y delicada.
    – Composición vertical y estilizada.
    – Modelado detallado de manos y vestiduras.
    – Imagen de devoción mariana.
    – Pieza apropiada para colección.
    – Adecuada como regalo religioso.
    Conservación.
    Manipular la figura sujetándola siempre por la base y las zonas más sólidas.
    No levantarla por la Virgen, el Niño, las hojas, los capullos ni las flores.
    Las azucenas de porcelana presentan elementos finos y requieren especial cuidado durante la manipulación.
    Eliminar el polvo mediante un pincel muy suave o un paño que no desprenda fibras.
    Evitar productos abrasivos y productos químicos.
    Mantener la pieza sobre una superficie firme y estable.
    Para almacenarla, proteger especialmente las flores y hojas mediante un embalaje adecuado que evite cualquier presión sobre ellas.
    Uso recomendado.
    Especialmente indicada para quienes buscan una Virgen con Niño de porcelana Lladró de estética delicada y claramente mariana.
    La ternura de la escena entre Madre e Hijo y el elaborado conjunto de azucenas hacen que pueda utilizarse tanto como imagen devocional como pieza artística de porcelana para exposición y colección.
    Resumen.
    Una refinada Madonna de las Flores de Lladró en porcelana brillo, en la que la Virgen María sostiene con ternura al Niño Jesús entre sus brazos, vestida en blanco y suaves tonos azules.
    Las delicadas azucenas blancas que rodean sus pies completan una composición mariana serena y luminosa, de gran belleza como pieza religiosa y de colección.
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  • MARCA: lladró